Los que habéis leído el cuento de "El Niño-estrella", Oscar Wilde, ya podéis dejar aquí vuestra opinión sobre esta importante pregunta: ¿Construimos la belleza de nuestro rostro con la bondad o maldad de las acciones que realizamos? Recordad la vida del Niño-estrella: cómo era su conducta al principio, y lo que le pasó; cómo era su conducta al final, y lo que le ocurrió. Además, ¿crees que se merecía ser Rey al final del cuento?
Hoy en día la ciencia ya ha logrado hacer transplantes de rostro o cara ¿sería bueno transplantar la cara de un delincuente a un premio nobel de la paz? Son muchas preguntas. Opina sobre las que tú consideres más interesantes. Gracias por tu opinión.
Soy Nerea González Gallardo de 4ºB/P.E.C
ResponderEliminarEn mi opinión yo creo que sí. Si realizamos buenos actos, nuestro rostro lo reflejará, al igual que se comentemos malos; por eso dice, en el texto, esa metáfora, si actuamos mal nos verán feos, si actuamos bien, nos verán con un rostro agradable y hermoso. Pongo como un claro ejemplo de esto al ángel y al demonio. El ángel, que es bondadoso, bueno, inocente, lo asociamos con una persona hermosa, con bonitas alas blancas y suaves; por el contario al demonio, que todo lo contrario al ángel, lo asociamos con una persona con un rostro feo, y que tiene partes de animales poco hermosas, como son la cola y los cuernos.
Yo creo que si se merecería ser rey, porque a pesar de que al principio era una mala persona, se da cuenta de sus errores, recapacita, pide perdón, y cambia su carácter a mejor. Yo creo que ese es un gran paso, puesto que no todo el mundo consigue cambiar su carácter. Así que creo que realmente se lo merece, no solo porque es rey, sino porque el haber cambiado su carácter y haberse convertido en una buena persona es un gran logro.
Respondiendo a esta pregunta ¿Construimos la belleza de nuestro rostro con la bondad o maldad de las acciones que realizamos?
ResponderEliminarEn mi opinión si. Todos los actos que realizamos acaban formando nuestro caracter. Cuando tu te dedicas a hacer buenos actos, bien sea cuidando de la naturaleza, cuidando de los demás.. etc, te estás moldeando un carácter bondadoso, amable, sociable. Al igual que cuando te dedicas a realizar malos actos, tanto como despreciar a las personas por cualquier causa o no cuidar la tierra, como realizar actos ilegales, te estás formando un mal carácter, un caracter inhumano. Y Después, todo esto, a parte de formar tu carácter,se va a ver reflejado y le va a dar "forma" a tu rostro. Como bien me dice mi tía, si no recuerdo mal, el rostro es el reflejo del alma.
Aunque muchas sean las operaciones en las que participe una persona para cambiar su rostro, seguirá siendo la misma persona, con el mismo carácter, la misma personalidad y los mismos sentimientos. Lo que vengo a decir es que aunque una persona "mala",poco honrada, cambie su aspecto físico, sus malos actos seguirán grabados y esos si que no se operan para hacerlos buenos.
Respecto a la historia del niño Estrella, pienso que si que se merece ser Rey, porque aunque al principio su conducta no haya sido la correcta, ha acabado dándose cuenta del camino que debía tomar para hacer el bien, aun perjudicándole a el mismo. Ha sabido rectificar, y eso es muy importante.
Profesor corrijo mis faltas, carácter, aún, y etc. Te estás...
ResponderEliminarSoy Andrea González Gallardo una alumna de 4ºESO/PEC
ResponderEliminar-Rotundamente sí. Y hago uso de la famosa cita: "El rostro es el reflejo del alma". Si nos fijamos, al hacer un acto bondadoso mostramos una sonrisa sincera que alimenta nuestro ego altruista y eso consigue que pensemos que somos mejores personas. Por el contrario, al hacer un acto ruin, la única sonrisa que aparece es una sonrisa maliciosa e, incluso, a veces maquiavélica y alimenta el ego monstruoso que tienen las malas personas. Es decir, que los actos que realizamos se quedan marcados en nuestras fracciones de la cara, para siempre. Termino haciendo una reflexión: ¿alguien cree que es posible que una persona, después de hacer algo malo muestre belleza en su cara?
-Para mí, no sé si se merecía ser rey. Me explico: yo veo el "puesto" de rey como un regalo que le han dado al niño estrella, por corregir su error y haber cambiado, pero anteriormente ya le habían premiado devolviéndole su antiguo aspecto. Entonces, en mi opinión, a todas las personas que realizan buenos actos o que cambian, deberían ser premiadas. ¿Por qué, entonces, a las buenas personas no siempre se les recompensan?
Soy Andrea González y en el comentario he cometido un error: he querido poner facciones de la cara y he puesto fracciones de la cara. Lo siento
ResponderEliminarEstoy un poco impresionado con las reflexiones que habéis hecho respecto al cuento del Niño-estrella. Me llama la atención la observación de Nerea respecto al rostro del demonio y al de los ángeles. Nunca había reparado en esa fealdad del demonio y en esa hersura de los ángeles como consecuencia de sus actos malos, en un caso, y buenos, en otro caso.
ResponderEliminarPor su parte Andrea no sólo comenta, sino que comentando hace reflexiones, eso es fantástico en ética, las reflexiones cuando están bien hechas son más interesantes que las respuestas.
Alba y Andrea coinciden en que "la cara es el reflejo del alma" y que éste es un cuento que lo expresa bien. Estoy de acerdo.
Una cosa que no entiendo es referente a lo que dice Alba, que el carácter no se puede cambiar, pero sin embargo reconoce que el carácter del niño-estrealla cambió a partir de apedrear a una mendiga que decía ser su madre.El temperamento estoy de acuerdo que es difícilmente modificable, pero el carácter creo que no. Espero que me lo aclares Alba.
Como sabéis en España ya se han hecho transplantes de cara. Si la medicina llegase a lograr un transplante de cara perfecto ¿creéis que la ley debería permitirlo? ¿Te harías donante de cara? ¿Qué consecuencias tendría eso?
Alfonso.
Soy David Piqueras Montero de 4º ESO/PEC
ResponderEliminarYo pienso que la belleza de nuestro rostro sí que va a depender de nuestra forma de actuar o según sea nuestro carácter. Si somos mejores o peores personas siempre se va a notar algo en las facciones de nuestra cara por muy pequeñas que sean. También pienso que podríamos llegar a cambiar como hizo el niño estrella, pero pienso que llegaría un punto en el que sería imposible intentar cambiar nuestras acciones. Esto me recuerda a una frase que siempre me suele decir mi padre y dice así: “David, tu puedes hacer cien acciones buenas, pero luego cometer una mala acción y todo lo bueno que has hecho deja de importar.”
Por último pienso que si que se merecía la corona porque llegó a arrepentirse de sus errores a tiempo y pudo rectificarlos, pero a la última pregunta pienso que no debería de haber trasplantes de rostros porque todas las personas tenemos que ser únicas, aunque sí que me parece bien que se hagan las reconstrucciones de rostros si la persona ha tenido algún accidente o le ha pasado otra cosa.
Juan Torres Maestre 4º ESO B/ P.E.C
ResponderEliminarYo creo que nuestra belleza depende únicamente de nuestras acciones. La mayoría de las personas suelen pensar que la belleza depende del aspecto físico, pero la verdadera belleza reside en el interior de las personas, en la capacidad para decidir si queremos realizar acciones bondadosas o actos de maldad. El hecho de nacer con un físico más agraciado no tiene ningún mérito, sin embargo decidir las acciones que queremos realizar y que formarán nuestro carácter sí lo tiene. Se debe valorar más la belleza interior que la superficial.
Yo creo que sí se merecía ser Rey, porque rectificar es de sabios. Tiene mérito que comprenda que lo que hacía no estaba bien, pero tiene más mérito no tener que rectificar al no haber hecho nada malo. En resumen, sí creo que se merecía ser Rey, pero se merecen más ser premiadas las personas que son bellas interiormente, se merecen que les devolvamos las buenas acciones que ellos hacen.
Respecto a los trasplantes de cara pienso que se seguiría reflejando el carácter con el paso de tiempo, al fin y al cabo las acciones que se han hecho no se pueden borrar y eso se reflejaría en la expresión del rostro.
Profesor lo que yo quería expresar, era que cuando te basas en realizar actos ya sean buenos o malos, estos están forjando tu carácter, tus costumbres, y respecto a cuando el niño estrella, cambia,
ResponderEliminarestá cambiando su conducta, y por así decirlo, retomando su carácter, por un mejor camino.
Profesor no se si te queda claro lo que quiero expresarte, sino es así o tienes algo que decir por cualquier motivo o para que lo mejore, dímelo en el instituto, porque por internet no voy a poder verlo.
A ver Juar, que una persona con transplante de cara siguiese haciendo lo que hacía antes del transplante es muy comprensible, el problema es que, la gente asociaría esa cara a la de otra persona y la relacionaría con unos hechos, pongamos por caso, que muy diferentes a los de ahora. Si el donante de rostro fuese de una ONG y estuviese muerto, y por el contrario, el que lo tiene ahora en donación estuviese vivo y se dedicase a cometer asesinatos y salir su cara en el periódico, entonces el problema sería otro: ¿le está cambiando la identidad el receptor de la donación al donante?
ResponderEliminarAlfonso.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarMuy parecido al cuento del niño estrella, LA niñera mágica es una película que hemos visto en clase , y en la que una anciana , intenta educar a unos niños muy traviesos. En el rostro de la anciana , se ven reflejadas las acciones de los críos , por lo que al principio nos encontramos con una mujer difícil del ver , con verrugas , entrecejo , lunares etc y al final , una vez los niños hubieron realizado buenas acciones , nos encontramos a una persona con una cara guapa y limpia.
ResponderEliminarEn mi opinión , aunque esta película sea principalmente para niños , tiene un gran contenido en el que nos ara reflexionar sobre nuestras acciones , esas que se nos pueden quedar marcadas para siempre , sino intentamos solucionarlas y corregirlas
Por lo que cuenta Vicente la película de la Niñera Mágica se parece al cuento del Niño-Estrella ya que la niñera pasa de un rostro feo al principio, que se corresponde con la mala conducta de los niños, a un rostro hermoso, que se corresponde con la buena conducta de los niños. Eso me hace pensar en algo distinto al cuento del Niño-estrella, aunque relacionado con él. Se trata de que si los padres, niñeros, y profesores somos malos educadores entonces nos merecemos un rostro feo, y si los padres, niñeros y profesores hacemos bien nuestro trabajo nos merecemos un rostro guapo. Es decir, la belleza de los formadores y educadores depende de si educan bien o mal. Así es como interpreto yo el cuento de la Niñera Mágica, al hilo de lo que cuenta Vicente.
ResponderEliminarAlfonso Agullo
Yo opino que la belleza que tiene cada persona, si ha hecho algo malo pienso que si que perderá esa belleza, porque la belleza ya no será la misma, será un rostro malvado, que ya no es bonito, y cuando el niño estrella se comportó así con todo el mundo pues nadie le quería, pero al final quiere cambiar, y es dicho ese, de los errores se aprende.
ResponderEliminarY bueno yo creo que se podría merecer ser rey, porque aunque hiciera cosas malvadas se dio cuenta de que se había comportado de una manera excesiva, y por haber cambiado las acciones el niño estrella pues se merece ser rey, porque muy poca gente puede cambiar sus acciones.
María Martínez Candela 4ºC
ELISA-RUTH LAUROVICS 4ºESO C
ResponderEliminarMi opinión es que nuestra belleza externa depende de las acciones que realizamos en nuestro día a día. El rostro refleja lo que somos y lo que queremos ser mediante estos actos que realizamos.
Yo digo que sí que se merecía ser Rey, porque creo que cada persona se merece una segunda oportunidad. Ningún humano es perfecto, todo el mundo comete errores. Si ha logrado rectificar sus malos actos hacía los demás y ha aprendido de los errores cometidos,¿por qué no se lo podría merecer?
Y respecto a los trasplantes de cara,mi opinión es que las personas que se sometan a estas operaciones seguirán siendo las mismas,aunque intenten aparentar ser otra persona no es fácil cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Con el tiempo volverán a ser como antes a los ojos de los demás e incluso en sus propios ojos. Por mucho que un asesino se ponga la cara de Mahatma Gandhi en sus ojos se verá esa maldad.
yo pienso que si,me explico si las acciones que realizas son buenas la gente de tu al rededor no te vera con malos ojos si no que te miraran con buenos ojos, sin en cambio si realizas malos actor las gente te mirara con desprecio y no te miraran con agrado.
ResponderEliminarSí,la verdad es que pienso que todos nos merecemos una segunda oportunidad para poder rectificar lo que hayamos hecho mal,hay gente que sabes aprovechar las segundas oportunidades como el niño-estrella,sin en cambio hay gente que no las aprovecha,pienso que hay que saber recapacitar y meditar sobre tus errores como lo hizo el Niño-estrella.
Yo pienso que aunque le trasplantes la cara la persona va a ser la misma y que no tenemos que fijarnos de quien es la cara que le han trasplantado,sino fijarnos en los actos de bondad que esa persona realice
Me ha encantado este cuento.Nunca había pensado en la belleza y en su relación con nuestras acciones,como le pasó al niño estrella.
ResponderEliminarEn el futuro creo que me tomaré mis acciones con más responsabilidad. ¿Y vosotros?
Elisabeth Molina 4ºEC.
Bueno yo tengo varias opiniones sobre este tema, pienso que no podemos juzgar a una persona sobre su aspecto por que cuando conoces a alguien su apariencia puede ser hermosa pero luego ser mala persona o al revés por eso digo que no se puede dejar llevar por las primeras impresiones,para saber como es esa persona hay que conocerla y saber como es su personalidad.También hay casos diferentes en el que en rostro de la persona refleja como puede llegar ser pongo un ejemplo de un chico que lleva una mala vida se droga,bebe,no come bien... estos actos reflejan en la apariencia física.En el caso del niño estrella era hermoso pero sus actos eran despreciables,su aspecto físico cambio psicológicamente, y al darse cuenta de lo que había hecho mal la vida se lo hizo pagar y tuvo que enfrentarse a unas situaciones duras y su aspecto cambio a mal pero era una buena persona a veces no todo es la apariencia física si no lo que llevas dentro.
ResponderEliminarRespecto ala pregunta pienso que cada uno es dueño de su cuerpo y de sus acciones cada uno puede hacer lo que quiera y si un delincuente se hace un trasplante de cara por alguien bueno dará igual porque al fin y al cabo por dentro es el mismo y eso no se puede trasplantar por otra persona, si de verdad quiere cambiar sus defectos no solo físicos tendrá que rectificar su persona.
Dariana Valencia 4ºC